CONTACTOS.

Él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer se le secó el celebro de manera, que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo.

sábado, 21 de octubre de 2017

Hermana


Te encerraron
cuando arrojabas poemas
al aire
y batías tus alas
al viento.

¿Dónde quedaron los pasos
por tus calles,
aquellas por las que andabas
y volvías a andar?

¿Dónde quedaron tus gritos
por las calles del mundo,
aquellas que transitabas
y volvías a transitar?

¿Dónde estás

hermana

que no oigo tu respiración

a mi lado?

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