CONTACTOS.

Él se enfrascó tanto en su lectura, que se le pasaban las noches leyendo de claro en claro, y los días de turbio en turbio; y así, del poco dormir y del mucho leer se le secó el celebro de manera, que vino a perder el juicio. Llenósele la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encantamentos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates imposibles; y asentósele de tal modo en la imaginación que era verdad toda aquella máquina de aquellas soñadas invenciones que leía, que para él no había otra historia más cierta en el mundo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Quince minutos de TV

06: 15
Prendo la televisión, pongo los canales de noticias, después de casi dos meses, y me encuentro con un tsunami por allá y un gobernador reprimiendo por acá.
Cambio a Cosmopolitan. Una señorita diciéndonos cómo hay que comportarse en la primera cita con un muchacho. Me viene a la cabeza "artículos how to".
Muerte de David Viñas.
06: 30
Me tengo que ir a trabajar.

martes, 8 de marzo de 2011

Día de la mujer

Prostituyente es un neologismo que un día escuché en un Congreso de la gente de Sociales. Y se me grabó a fuego. Y pienso:

Las palabras no sólo nombran, designan sino que que también -y sobre todo- aprehenden realidades, sujetos sociales, crean sentido, instituyen sentidos.

¡Qué importante hablar hoy, justo hoy, de prostituyente y no de ... cliente!

PD: Dejo un conocido comercial que encontré en http://lavaca.org/notas/un-simbolo-renault-hacete-prostituyente/ pero que también se puede ver en http://www.youtube.com/watch?v=UEqrvQ3S8Dc&feature=player_embedded

domingo, 6 de marzo de 2011

Lectura veraniega en el paisaje semiárido del Norte Argentino

Con frecuencia se evocan los innumerables procedimientos con los cuales el cristianismo antiguo nos habría hecho detestar el cuerpo; pero pensemos un poco en todas esas astucias con las cuales, desde hace varios siglos, se nos ha hecho amar el sexo, con las cuales se nos tornó deseable conocerlo y valioso todo lo que de él se dice; con las cuales también se nos incitó a desplegar todas nuestras habilidades para sorprendelo, y se nos impuso el deber de extraer la verdad; con las cuales se nos culpabilizó por haberlo ignorado tanto tiempo. Ellas son las que hoy merecerían causar asombro. Y debemos pensar que quizás un día, en otra economía de los cuerpos y los placeres, ya no se comprenderá cómo las astucias de la sexualidad, y del poder que sostiene su dispositivo, lograron someternos a una austera monarquía del sexo, hasta el punto de destinarnos a la tarea indefinida de forzar su secreto y arrancar a esa sombra las confesiones más verdaderas.
Ironía del dispositivo: nos hace creer que en ello reside nuestra "liberación".


M. Foucault. Historia de la sexualidad. 1-La voluntad del saber.

Me resuenan los consejos de la revista Cosmopolitan y la proliferación de programas televisivos al estilo Alessandra Rampolla.

¡Cuánta razón, querido Michael!